
RELOJ DE PUNTO
Todo lo que tomamos en serio
se torna amargo. Así los juegos,
la poesía, todos los pájaros,
más que todo: todo el amor.
De vez en cuando faltaremos
a algún compromiso en la tierra,
y atravesaremos los surcos
llenos de arena, después de las lluvias.
Si alguna súbita alegría
retarda nuestro regreso,
un inesperado compañero
marcará nuestra tarjeta.
Todo lo que tomamos a serio
se torna amargo. Así las fajas
de la victoria, la propia victoria,
más que todo: el propio cielo.
De vez en cuando faltaremos
a algún compromiso en la tierra,
y llevaremos las pupilas
ciegas como el barniz de las estrellas.
EL HOMBRE DE GOMA
Yo golpeaba en mi infancia
doce puertas atrás de mí,
y el hombre de goma pasaba
por el ojo de la cerradura.
Por todo lado aparecía
el detective sin sombrero,
y utilizaba una gotera
como la lluvia, para alcanzarme.
En caso que yo muriera y el quisiese
un niño ya sepultado,
llegaría al pequeño cuerpo
por un agujero de hormiga.
Me ocultaba y, en el verano
resurgían los compañeros
de uniforme azul, que me llamaban
el tiempo entero desde el jardín.
Cuando un día huí de mi casa,
como la esperanza, él estiró
el brazo fino para mí
y me contuvo en el horizonte.
PLATAFORMA
Algún amigo, tal vez el único
aconsejará el combate
cambie de amigo si no puede
mas, nunca más, cambie de vida.
De la amada ni se habla, todo
que ella desea es para sí:
cambie de amada si no puede
mas, nunca más, cambie de vida.
La poesía no es más hecha
de agua, de colirio indulgente:
cambie de verso si no puede
mas, nunca más, cambie de vida.
Enfrente del naciente se alquilan
espacios claros y golondrinas:
cambie de casa si no puede
mas, nunca más, cambie de vida.
Una tercera parte de los ángeles
ya visten túnicas rojas:
cambie de ropa si no puede
mas, nunca más, cambie de vida.
CANTO DE LOS EMIGRANTES
Con sus pájaros
o el recuerdo de sus pájaros,
con sus hijos
o el recuerdo de sus hijos,
con su pueblo
o el recuerdo de su pueblo,
todos emigran.
De una cuadra a otra
del tiempo,
de una playa a otra
del Atlántico,
de una sierra a otra
de las cordilleras,
todos emigran.
Para el cuerpo de Berenice
o el corazón de Wall Street,
para el último templo,
para la primera dosis de tóxico,
para dentro de sí
o para todos, para siempre
todos emigran.
Traducción: Héctor Pellizzi
Junín de Buenos Aires
Argentina 2008
Héctor Pellizi é argentino. Radicouse-se em Pernambuco em 1980 mediante uma importante gestão do poeta Alberto da Cunha Melo.
Publicou 16 livros, entre os quais destacam-se: “Por Caminhos de Pássaros”, “Sinfonía em Sol Maior”, “América Morena” e “Pequenos Poemas Bilingües”, todos de poesia. “A Guerra da Boa Vista”, (Contos) e “Me Conte que eu Conto”, (Crônicas). Pertenceu ao Movimento de Escritores Independentes (PE).
Em 2006, apresentou na Argentina o livro “A Orden das Tumbas”, trabalho literário–investigativo sobre a ditadura militar (1976-1983) em Junín de Buenos Aires. A raíz da publicaçao deste livro, gerou-se a abertura de um processo penal federal contra os torturadores e assassinos daquela época, em sua cidade natal.
Assista à interpretação do poema CANTO DOS EMIGRANTES, por Lirinha do Cordel do Fogo Encantado.
Poema inserido no CD “Transfiguração”. Em português.

